calles de eguisheim

La Alsacia Navideña

No podemos remediarlo, siempre decimos lo mismo: “nunca más viajes a lugares de moda que luego están abarrotados de turistas…” Pero siempre caemos en la tentación. Y esta vez la tentación tiene forma de mercadillo navideño en la región francesa de Alsacia.

Antes de nada toca preparar la autocaravana, será nuestra primera experiencia en la nueva furgo cara a cara con el frio. Nos informamos. Cuidado con las heladas y los circuitos de agua de la autocaravana. Neumáticos de invierno o en su defecto cadenas. Cambiamos bombonas de butano por propano  (aguanta mejor las bajas temperaturas), echamos unas buenas mantas y nos abastecemos de una docena de briks de sopa por lo que pueda pasar. Y qué mejor calentador que el propio calor humano… así que en esta aventura invitamos a la pequeña gran mondonga de la familia a unirse a nuestra expedición alsaciana.

calles Eguisheim

El viaje es largo, muchos kilómetros y muchos euros gastados en los caros peajes franceses. Eso sí, las áreas de carretera están muy bien preparadas para dar servicio a las autocaravanas. Algo de lo que deberían aprender las nuestras.

Alsacia es una región francesa colindante con Alemania, de hecho formó parte de esta en el pasado y aún hoy muchas de sus tradiciones, comidas y topónimos resuenan con aires germanos.

Durante 5 días recorreremos sus pueblitos con encanto, algunos de los más bonitos de Francia, disfrutando del ambiente navideño que atrae a miles de turistas todos los años.

En la típica foto de Alsacia aparecen sus casitas de colores con el entramado de madera visto, sus tejados a dos aguas y su preciosa decoración navideña donde las ramas y piñas  de abeto no pueden faltar. Pasear por estos pueblos te teletransporta a algún cuento de los hermanos Grimm.

En estas fechas prenavideñas, cada pueblo monta su mercado donde se mezclan artesanía y gastronomía, adecuan los alrededores para la llegada de turistas y se ilumina cada rincón con bonitas luces de colores.

La capital al Norte, Estrasburgo. La capital al Sur, Colmar. Nos centraremos en este último y en sus alrededores pues parece ser que son los más encantadores. Aunque seguro que hay muchas perlas escondidas si te sales de los circuitos típicos.

Eguisheim

Primera parada, llegamos de noche y aparcamos en una gran explanada que hay junto al centro. Por 6 euros podemos pernoctar aquí sin ningún problema y al despertar podremos dar un paseito por sus calles. Los 0 grados exteriores no invitan a salir en ningún momento de la noche.

Al amanecer, la escarcha y la hierba congelada no van a poder con nuestras ganas de visitar este pueblito. Nos acompaña un sol radiante. Se agradece, aunque por esta latitud se note menos su calor.

El centro histórico del pueblo presenta una particularidad, sus calles dibujan círculos concéntricos que invitan a recorrerlo dando vueltas desde fuera hacia dentro. Es un pueblito pequeño, unos 1500 habitantes que se han esforzado por engalanarlo con 1500 detalles. Hace frío, pero no es excusa, tienen una poción mágica, el remedio perfecto para el frio, el “Vin Chaud” o vino caliente, una especie de sangría calentita que además de estar riquísima te calienta el cuerpo y la mente. Cuesta 2’5 euros más 1 euro de consigna para devolver el vasito. Nos lo guardaremos como recuerdo.

calles de eguisheim

calles Eguisheim

vin chaud

decoración eguisheim

pueblo de eguisheim

chocolate en eguisheim

calles Eguisheim

calles Eguisheim

paradas navideñas

caramelos en eguisheim

eguisheim

Colmar

Como buena capital, es toda una ciudad. Aproximándonos al centro nos cruzamos con uno de sus canales, es otra de las muchas pequeñas Venecias que hay repartidas por el mundo. Aparcamos muy cerquita del centro. Guantes, bufandas y gorros y nos vamos a descubrir sus rincones y, por qué no, bebernos algún que otro vinito caliente.

Colmar

Colmar

Colmar

juguetes en colmar

bretzels

Imprescindible el plano del centro para no perdernos ninguno de sus 5 mercadillos navideños. Las calles están abarrotadas de gente, de tiendas, de villancicos y de mucha magia navideña. Aprovecharemos para entrar en calor en alguno de los “Wintubs”, lo que sería una taberna irlandesa pero al estilo alsaciano. Si os gusta la cerveza, esta región es famosa por elaborarlas y justo en esta época no os podéis ir sin probar una cerveza de Noel.

decoración navideña

Calles arriba y abajo, mercadillo para adentro y para afuera, gofres, quesos, vino y cerveza… Acabaremos extasiados. Aprovechamos los últimos rayitos de sol para tomar las últimas fotillos diurnas. Llega la noche, vuelta a empezar para ver el efecto de las lucecitas de colores.

Colmar de noche

Colmar de noche

Colmar de noche

Winstub

Colmar de noche

Kaysersberg

Aparcamos en un área para autocaravanas que está hasta la bola y que por 8 eurillos nos permite alojarnos muy cerquita del centro.

Kaysersberg, es un precioso pueblo alsaciano enclavado en un valle. Y como buen valle tiene un río que atraviesa todo el pueblo y, sin duda, nos regala una de las imágenes más bonitas de este viaje cuando cruzamos uno de sus puentes.

Kaysersberg

Tanta belleza nos da hambre. Nos quedamos hipnotizados con un cartel que reza “aquí se cocina uno de los mejores chucrut del pueblo”. Este plato típico consiste en col cocida acompañada de patata, panceta y dos tipos de salchicha ahumadas. Entramos de cabeza al local pero nos topamos con la posadera, brazos en jarra, diciendo que ya no había servicio. Y es que las dos ya no son horas para comer en este país vecino.

Kaysersberg

Kaysersberg

Kaysersberg

Kaysersberg

A problemas, soluciones. En las afueras del pueblo, compramos los avios del chucrut y tan ricamente lo preparamos. No hay excusa para los mondongos.

puestos de comida en Kaysersberg

Kaysersberg

decoración casas Kaysersberg

Kaysersberg

Kaysersberg

Riquewihr

Rodeado de viñedos, este pequeño pueblo alsaciano es otra joyita donde disfrutar de un agradable paseo entre los puestos navideños. Tomarte un vino caliente aromatizado con canela, anís y limón y deambular por las calles mirando puestos y escaparates. Si venís fuera de la temporada navideña, Riquewihr os ofrecerá muchos e interesantes monumentos como la casa del tio Hansi, escritor y acuarelista, amante de Alsacia y al que rendimos homenaje tomándonos una rica Bière de Noël que lleva su nombre.

Riquewihr

Riquewihr

dulces tipicos Riquewihr

Riquewihr

Riquewihr

Winstub Riquewihr

vin chaud Riquewihr

quesos Riquewihr

Ribeauville

Hay tanta afluencia de autocaravanas en estos pueblos que todos cuentan con una zona para estacionarlas y por supuesto pernoctar. Llegamos de noche, dormimos y a la mañana siguiente un fino velo de nieve lo cubre todo. Nos abrigamos y salimos a descubrir el último pueblo de nuestro viaje por Alsacia. Recorrerlo es fácil, el itinerario destacado para ver todos los mercados navideños se basa en la calle principal.

Ribeauville

Este pequeño pueblo tiene como reclamo, además del mercadillo navideño, que es de estilo medieval. La decoración, los puestos de comida y algunos pasacalles nos transportan a épocas feudales. En lo alto de la montaña nos contemplan, vigilantes, los restos de tres castillos de la edad media.

artesanos Ribeauville

Ribeauville

A nuestro paso nos vamos cruzando con duendes y gigantes, saltimbanquis, hechiceros y hasta un pastor de ocas. Todo aderezado con el típico vino caliente y degustando las riquísimas salchichas alsacianas. El recorrido es de subida, al llegar al final de la calle un letrero nos invita a hacer un senderito que sube hasta los 3 castillos. Quizás para otra ocasión, que va llegando la hora de ir pensando en comenzar el camino de vuelta.

Ribeauville

pastor de ocas Ribeauville

Ribeauville

Ribeauville

Ha sido todo un placer vivir la experiencia Alsaciana con la tercera mondonga. Y es que ser un trío “es de guapis”. Tres eran los mosqueteros, los cerditos y los reyes magos. Quien acuñó el dicho “tres son multitud” es que no tuvo la suerte de tenerla como acompañante.

calentador artesano

vin chaud

sandias en puesto callejero

Nin, Vir y Zadar

De vuelta a tierra firme, vamos bajando hacia el Sur, a la región de Zadar. La carretera, ambientada en lo rural, discurre entre pequeños cultivos. Para dar prueba de ello numerosos puestos de fruta se disponen a ambos lados de la carretera. Aquí la reina de la fruta es la sandía, no podemos resistirnos y nos hacemos con un pedacito, 6 kg de media sandía que están de muerte. Sigue leyendo Nin, Vir y Zadar